Septiembre. Un mes de cambios. Parte II. El otoño

LLEGA EL OTOÑO

Mientras en el hemisferio sur se preparan para recibir a la “alocada” primavera y florecer, aquí no queda nada para el equinoccio de otoño que este año tendrá lugar la noche del 23 al 24 de septiembre. Como te adelanté en mi último post, puede ser que el cambio en las horas de luz y las condiciones climáticas influyan en nuestro estado anímico.

Cambio de estación, cambio de emoción y el otoño es muy buen momento para buscar nuestro equilibrio. Así que voy a contarte cómo puede afectarnos el cambio de estación y algunas ideas para aprovechar esta etapa y llevarla de la mejor manera posible.

LA LUZ, LA MELATONINA Y LA SEROTONINA

Desde la parte científica se dice que las horas de luz influyen en nuestro estado de ánimo. De hecho, hay estaciones en las que algunas enfermedades mentales empeoran, o se dan más depresiones. Tiene que ver con unos neurotransmisores que segrega nuestro cerebro y que son clave para regular nuestros ciclos de sueño y vigilia, energía y estado de ánimo.

Por una parte la melatonina, “la hormona de la oscuridad”, que comienza a elevar sus niveles al atardecer y nos prepara para el sueño manteniéndose alta por la noche. Por otra parte, la serotonina, que controla muchos de los sistemas vitales de nuestro cuerpo. La serotonina, además de los ciclos de sueño, de manera directa o indirecta controla muchas funciones como el estado del ánimo y la función sexual, y al contrario que la melatonina, se mantiene elevada con el sol, con la luz.

Cualquier cambio o situación que interrumpa el ritmo de ambos neurotransmisores, como el hecho de que los días sean más cortos o más largos, perturbará el ciclo natural del sueño y como hemos visto también el estado de ánimo.

OBSERVA LA NATURALEZA

Si observamos la naturaleza nos damos cuenta de que el otoño viene a decirnos algo “the winter is coming”, se acerca el invierno.  Los árboles retiran su sabia a sus hojas que se vuelven amarillas y se secan hasta caer, las temperaturas comienzan a descender, los animales comienzan a prepararse para el invierno, etc.

Nuestro cuerpo, al igual que en la naturaleza, finaliza su ciclo y también se prepara para el reposo. Así como el verano es como para afuera, energía, sol y alegría, en otoño comienzan los fríos, el viento, la lluvia con más frecuencia y es algo más melancólico. No significa que no haya energía, pero el otoño y el invierno son más para adentro, más a nuestro interior y con una misma y podemos sentir, sobre todo al principio, más tristeza o fatiga.

De hecho, podrás pensar que es en enero cuando se hacen los cambios más importantes, pero no, es cuando llega el otoño cuando se hacen más. Además de nuestras rutinas, también retomamos aquellos planes para nuestra vida que ya nos propusimos antes del verano, hacemos nuevos propósitos para esta temporada e iniciamos esos cambios para crecer.

CÓMO VIVIR EL OTOÑO

Pon especial atención en tu autocuidado:

Llegan los primeros fríos, a veces cambios bruscos de temperatura, viento… Tenlo en cuenta y como siempre, cuida tu alimentación, compensa los líquidos y mueve el cuerpo, que no se agarrote. Organiza el sueño y cuida de tu descanso para combatir los cambios de horarios de luz y mímate, date un baño relajante de vez en cuando, un masajito…. Y como cuidarse es mucho más, procúrate bienestar mental, emocional y espiritual. ¿Cómo? Sigue leyendo te doy ideas.

Dedícate algo de tiempo para estar contigo, a solas:

Este periodo más introspectivo es muy adecuado para cultivar nuestro interior, escuchar más nuestras necesidades, poner en orden nuestra vida e iniciar cambios que deseamos. Si lo haces de una manera sana, sin alimentar un dialogo interno que te dañe y cuidándote, es muy buena oportunidad para crecer. Es como la renovación para resurgir más grandes y fuertes, con todo nuestro esplendor, como les ocurre a los árboles para después resurgir y florecer en primavera.

Esto de mirar para adentro, hay personas a las que nos encanta, pero a otras no tanto. Sin embargo, personalmente lo considero muy necesario. Descubrirnos y tomar conciencia de nosotras mismas, de nuestras necesidades, de aquello que queremos en la vida, de quienes somos, de nuestras emociones, qué queremos soltar, qué superar y de qué somos capaces. Es ahí donde encontramos nuestra fuerza.

Si lo consideras, pide ayuda para esta renovación, inicia un proceso de coaching o haz terapia, sin duda es muy buen momento para hacerlo.

Práctica el arte de soltar:

Así como los árboles sueltan sus hojas, es buen momento para dejar ir aquello que nos limita o nos provoca ese dolor emocional estancado para después renacer. Pueden ser creencias, miedos, culpas, resentimientos, viejas actitudes, comportamientos o personas que no nos hacen felices, que intoxican nuestra vida. Se trata de soltar lastre emocional, no de auto-engañarse o evitar lo que no nos gusta porque no nos hace sentir bien. Para soltar es preciso observar, gestionar, prepararse, tomar la decisión y dejarlo ir, desde el amor y la compasión hacia a ti misma.

Ponte metas y ve a por lo que quieres:

Habrá cosas que soltar y otras que agarrar bien fuerte. Eso que tenías y quieres mantener, esos nuevos propósitos o esos cambios que deseas. Todo eso que te acerca a esa vida que quieres para ti y favorece que seas tu mejor versión.

Mente, emociones y espíritu:

Como te decía antes, en esta época pueden aparecer más la tristeza y la apatía. Por eso, cuida de tu mente, mantenla ocupada con actividades que te entretengan y desconecta de vez en cuando de la rutina, del estrés y las preocupaciones. Sin machacarte observa y deja ir los pensamientos negativos y llénala de los positivos. Puede ayudarte la meditación, hacer yoga por ejemplo o técnicas de atención plena como el mindfulness.

Una buena manera de combatir la tristeza es con la risa, busca momentos para reír y si no lo has hecho todavía, prueba la risoterapia. Cuando reímos nuestro cerebro segrega la serotonina de la que te hablaba antes, te vendrá muy bien para levantar o mantener el estado de ánimo. La risoterapia te ayudará además en la liberación de tensiones, con la ansiedad y el estrés. Infórmate de sus beneficios haciendo click aquí.

Disfruta:

Cuando el otoño llegue y el clima vaya cambiando, sigue disfrutando. Adapta el ocio al otoño, a los nuevos horarios y busca planes adecuados para esta época, seguro que se te ocurren varios así casi sin pensar. En otoño quizá no puedas tostarte en la playa, pero en verano no podrás disfrutar de los paisajes de los bosques con las hojas caídas y los colores rojo, oro, amarillo propios del otoño. Qué bonitas fotos para tu instagram!

Hoy te dejo con una frase de Mehmet Murat Ildan:

“El invierno es apagado; la primavera es loca; el verano es alegre y el otoño sabio!”

 

Sal de tu zona de confort y deja tu comentario. Gracias!!

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